Ya no habrán más lágrimas en el cielo. Eric Clapton, el músico que compuso, junto a Will Jennings, ‘Tears in heaven’, aquel himno perfecto para comunicarse con aquellos que se fueron antes que nosotros, ya no tocará su guitarra. ‘El dios de las seis cuerdas’ le dice adiós a la música, antes de que esta lo haga primero, contrario a lo que hacen muchos músicos de su época que tocan hasta su último aliento.

 No lo hace por capricho, una enfermedad nerviosa paraliza la mitad de su cuerpo, impidiéndole tocar sin padecer una inmensa molestia. “He sentido mucho dolor durante el último año. Empezó con un  dolor lumbar y después se desplazó a otros lugares”, le dijo Clapton a la revista Classic Rock.

El  guitarrista, cantante y compositor británico  de rock y blues  padece neuropatía periférica, enfermedad que compromete específicamente las piernas y manos, por lo que es complejo que utilice la guitarra —cuyo manejo era tan maravilloso, que solía ser llamado ‘Slowhand’ (mano lenta),  por la delicadeza con la que tocaba—,  debido a que se siente una especie de descarga eléctrica.

Aunque ahora, a sus 71 años,  tenga la apariencia de un viejo lord sedentario, Clapton no fue ajeno a los vicios. Es por eso que,  pese a su enfermedad, considera “una gran cosa el estar vivo. Por alguna razón fui arrancado de las fauces del infierno y tuve otra  oportunidad”.